Cantautor
argentino, su nombre José Ignacio Rodríguez.
Nació un 31 de Julio de 1914, falleció un
7 de Octubre de 1975. Su padre era Alberto Rodríguez,
de origen catamarqueño, y su madre Maria
Rivolta, de origen riojano, era maestra de música
y directora de escuela primaria. Ella fue quien se encargo
de educarlo en todo sentido, aún en las primeras
enseñanzas musicales y promediando sus estudios secundarios
se desprendió de su familia siendo muy joven. Recorrió
el país aprendiendo las costumbres de cada región.
Por la década del 40 se radicó en la ciudad
de Berisso, Pvcia. de Bs. As., en la calle
Guayaquil Nro. 4432 donde conoció a su primer mujer
Arminda Ranni, con quien formó una familia con tres
hijos: Maria Argentina, Marcos
Alberto y Matilde Adriana. Un primer hijo falleció
al nacer, su nombre era José Ignacio.
Luego Vivió junto a su madre en calle Chubut 34,
Córdoba.
Un 8 de enero 1965 contrae nupcias con Lidia Haydeé
Margarita Bay "La gringa", De esta unión
al tiempo surgió la decisión de tomar en adopción
a Claudia Alejandra que actualmente lleva
el apellido del autor.
Fue un largo trajinar para el músico creador, compartiendo
momentos de grandeza y pena a la vera de los senderos, en
pueblos extraños, en comarcas familiares, ante auditorios
hoscos y ante miradas dulces. Fué un viajero penitente
con su guitarra, un humorista de la lengua, un cazador de
coplas, una usina de versos del camino. Esta ansiedad de
andar nacía de su inquietud por crear, para ello,
estimulando el venero que traía por origen, necesitaba
aprehender las distintas épocas vividas, amarguras
y alegrías de éxito en su faz del hogar o
en un escenario.
Fue tejiendo el repertorio, muy extenso por cierto, en sus
comienzos, la chacarera “Del cordobés”
que marca la etapa primaria de su carrera, en lo que tiene
que ver con lo popular “Noche de Carnavales”,
“El cabeza colorada”, citando en la
poesía un personaje cordobés. Así dio
vida a muchos personajes como el hachero, el cura de la
Iglesia serrana del norte de nuestro país, entre
otros. Sus creaciones no dejaban de narrar los reveses que
los trabajadores vivían en esas épocas, con
el toque sutil y artístico en la creación
que lo caracterizaba llegando al corazón de la gente
y al oído popular. Recorrió el país
en todas sus dimensiones con sus creaciones y sus actuaciones.
Cruzó la frontera realizando una gira por el extranjero,
adquiriendo pasaporte en el año 1944, fecha 25 de
Abril, para ausentarse de la Argentina hasta el 24 de Julio
de 1944. Recorrió Bolivia y Perú, países
hermanos de los cuales trajo influencias para sus creaciones,
como también obras nuevas y fundamentalmente la creación
de ritmos propios como: Taquirari de fuego, Mareas,
entre otros ritmos que forman parte de su inventiva.
En esta página se va a exhibir un álbum que
pertenece al Chango Rodríguez (Currículum
vitae), álbum en el cual el artista muestra numerosas
actuaciones en distintas radios de nuestra región
y del país y que hace notar el éxito rotundo
integrando a distintas agrupaciones artísticas, entre
ellas su colaboración literaria a la agrupación
norteña Acosta Villafañe.
Este proceso artístico forma parte de las décadas
del 40 y del 50, etapa en la que el artista estaba radicado
en la ciudad de Berisso.
Ya promediando estas dos décadas, El Chango
Rodríguez había logrado amalgamar
la combinación de su vida familiar y su vida artística,
pues sus puntos estratégicos eran la ciudad de La
Plata y Buenos Aires capital y salir de la provincia por
alguna gira hacia el norte, Córdoba o cualquier punto
del país.
Con su experiencia ya tenía muchos conocimientos
de idiomas nativos, los cuales acompañaba con su
guitarra todo aquel lenguaje aprendido, reproducía
las costumbres indígenas, gauchescas y las interpretaba
con sus letras y música en lugares populares que
entonces se los llamaba fogones, donde se hacía una
gran reunión con motivo de compartir un asado, locro,
empanadas o una mateada con gente amiga y alguno que andaba
de paso “¡ llegate hasta Tucumán así
comemos un mote!” tal como lo había expresado
en el bailecito “Del mote”,
motivo de encuentro para degustar el plato nativo, o en
“P’ande vai” “¡
desde Córdoba, la Docta, me fui para el
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Piquillín a comer vizcachas gordas
y peludo con ají!”. Cada estrofa de sus canciones
nos comunican cada una de sus vivencias, legitiman el
hacer e inspiración en el mismo escenario que iba
dejando en el tiempo.
El humor del Chango Rodríguez
lo caracterizaba en su condición de músico,
en cualquier lugar donde se encontraba bajo su galera
portaba un decir humorístico.
Se destaco con su habilidad y picardía para conquistar
al público y a quien lo contrataba, lo experimentaba
con la gente que compartía su vida o con un amigo
y utilizaba argumentos dichos con humor. Su inspiración
fue el paisaje natural ante sus ojos, la mujer, el amor
en todo sentido.Cuidaba su aspecto en el vestir según
la ocasión, aunque no era amante de tener mucho
vestuario, pero no podía faltar un buen calzado;
aún así el aspecto no contaba, para él,
lo importante era lo que había en la cabeza “¡hay
quién lleva la cabeza para hacer juego con el cuerpo!”
como en la chacarera “Del Cordobés”.En
sus letras con su guitarra hacía incorporar modismos
estereotipados de cuanto personaje de algún pueblo
que había conocido.
Ya siendo socio activo de SADAIC y entendido de la escritura
y la composición de la música, para acreditar
las actuaciones cumplidas, participó como socio
de la asociación de interpretes AADI.
Su vida particular no era un motivo que impidiera su devoción.
Una ves reconocida su historia musical obtuvo contratos
en canales de televisión y radio.
Muchos conjuntos que comenzaron su trayectoria musical,
solistas de nuestra música como Horacio
Guaraní, el Chango Nieto,
Jorge Cafrune, conjuntos como Los del Suquía,
Los Cuatro de Córdoba, Los de Córdoba, Los
de Alberdi, Jorge Cafrune, Quilla Huasi,
Pampa Suma, Los Ranquelinos y Tomás
Lipan entre muchos más,se hicieron eco
de sus canciones y mas cercanos en el tiempo artistas
como Soledad, Los Nocheros, el dúo Coplanacu entre
otros, también interpretaron sus temas.
Entre su extenso repertorio como autor y compositor y
para sintetizar, se pasan a nombrar las obras más
populares de su autoría:” De Simoca”,”De
mi madre”. “ De Alberdi”, “Del
cordobés”,”Noche de Carnavales”,”Luna
de Tartagal”,”Vidala de la copla”,”La
Balandra”,”El Guajhojho”,”Camino
del arenal”,”Nuestra noche”,”Nenita”,”Sabor
a almendra”,”Taquirari de luna”,”La
vuelta del cantor”,”Mi viejo Tucumán”,”Zamba
de Abril”,”Villa de Villares”,”
Flor de jazmín”,”La patrulla”,”Del
mote”,”Granito de sal”,”La mayor”,”La
Mandinga”,”Golpear de bombo”,”El
cabeza colorada”,”Gaviota de puerto”,”
Del a palo”,”Chumau y cantar”,”Corazon
santiagueño”,”Canto y cencerro”,”Coplita
de amor”,”La overa”,”Volviendo”,”Mi
luna cautiva”.
Transcurría el año 1963 cuando quedo privado
de su libertad y esa condición no le impidió
seguir creando, pues compuso sesenta temas en ese período,
para agregar a su extenso repertorio.
Hasta acá hemos visto un poco de historia del artista
que se completará posteriormente.
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